Al dedicar gran parte del su contenido a diversos temas relacionados con la infertilidad, la edición de abril de Fernanda es una excelente guía para todas las personas que no han logrado tener hijos. Desde la información sobre cómo identificar los días fértiles hasta la que muestra los pasos esenciales en el camino de la adopción, pasando por supuesto por los pros y contras de los tratamientos de reproducción asistida y las opciones para financiarlos, esta publicación puede ser de gran ayuda para todas las personas y las parejas con problemas de infertilidad, independientemente de la etapa en que se encuentren. Otro gran atractivo de este contenido es que no se limita a los aspectos físicos del problema sino que aborda también de la experiencia emocional que ineludiblemente se asocia a él.
Fertired felicita ampliamente a la revista Fernanda por su importante contribución en la vida de quienes desean tener hijos y no lo han logrado.
El estrés en la fertilidad es controversial.
2008-03-31- publicado por: Fertired
El papel que juega el estrés en la fertilidad es controversial.Al parecer, la respuesta es mucho más compleja que “sólo relájate y te vas a embarazar”.Rebeca, al igual que muchas otras mujeres, se sentía completamente estresada tras seis años de intentos fallidos por logar un embarazo. Había desarrollado toda una rutina de cuidados, rituales y métodos de medición para lograr su cometido. Ella y su esposo Julián contaban ya con una amplia experiencia en tratamientos. Al paso de los años, se encontraba en medio de un torbellino que parecía no tener salida, en el que el sentimiento predominante era la preocupación de que aquel estrés crónico que sentía dificultaría aún más sus posibilidades para concebir.El panorama cambió cuando Rebeca y Julián lograron dar un giro distinto al manejo de sus emociones, tras participar en un programa de trabajo personal basado en la relación entre la mente y el cuerpo. Los resultados parecían demasiado buenos para ser verdad. Por fin, después de tanto tiempo, Rebeca estaba embarazada. “Cuando miro hacia atrás, lo único que cambió es que cuando hicimos el tratamiento yo estaba muy relajada”, dice ella. “Si hubiera estado tan estresada como de costumbre pienso que el procedimiento no habría sido tan efectivo”.
Es bien sabido que la infertilidad causa estrés, sin embargo, también existe evidencia de que el estrés tiene efectos negativos sobre la concepción natural y los tratamientos de fertilidad como la fertilización In Vitro. No sabemos qué es primero, ¿el huevo o la gallina?, ¿El estrés o la infertilidad?Biológicamente, existe un puente entre la tensión emocional y la concepción. Ambos procesos inician e interactúan entre sí en el cerebro y afectan el resto del cuerpo. Algunas hormonas del cerebro estimulan la producción de otras en el ovario dando como resultado el proceso de la ovulación. Bajo un estado de estrés el cerebro produce otras hormonas cuyo efecto altera la ovulación. En consecuencia, los ciclos menstruales pueden tornarse irregulares y la ovulación puede desaparecer. La tensión emocional puede también ocasionar un aumento en las contracciones uterinas e interferir con el proceso de implantación. En el hombre, el estrés afecta la calidad del esperma.Algunos estudios revelan que las mujeres más estresadas pueden aumentar el riesgo de sufrir pérdidas tempranas del embarazo.Indudablemente, la tensión emocional juega un papel importante durante los tratamientos de infertilidad. La Dra. Jackie Boivin, investigadora y conferencista de la Escuela de Psicología en la Universidad de Cardiff en Wales, reportó que las mujeres cuyos problemas de infertilidad ocasionaron estrés en sus relaciones personales, en particular en sus matrimonios, fueron menos propensas a concebir. Esto significa que tuvieron que realizar más tratamientos para lograrlo. El mismo fenómeno ocurrió con los hombres que vieron afectadas sus relaciones personales.No hay que olvidar que el estrés tiene un componente individual. El grado de estrés que cada persona puede soportar es muy variable. En algunos, una pequeña dosis es suficiente para mandarlos a la cama. Otros, en cambio, con la misma dosis de estrés pueden hacer cosas sorprendentes. Pero, ¿cómo controlar o apaciguar a ese “monstruo”, el estrés, ese insaciable y creciente estado emocional que se alimenta de la incertidumbre, del conflicto, de la falta de control personal?Al parecer el reto estriba en reducir la tensión a su mínima expresión a fin de lograr un efecto favorable en la función reproductiva. Existen en la actualidad programas terapéuticos de trabajo personal basados en el principio de la relación mente-cuerpo. Estos programas cuentan con herramientas como la meditación, la relajación, la respiración y la solución de problemas, entre otras. La psicoterapia es otro recurso que reduce el estrés, la ansiedad, la depresión y otras emociones que afectan negativamente a la función reproductiva.Desafortunadamente, no ha sido una tarea fácil cuantificar el impacto negativo del estrés en la fertilidad ni el efecto positivo del trabajo terapéutico en la función reproductiva. Algunos estudios están siendo diseñados para medir los niveles de ciertas sustancias marcadoras del estrés, como el cortisol. De este modo, nuevos esfuerzos ya están encaminados a resolver esta gran pregunta.Es importante considerar que independientemente del resultado que arrojen las investigaciones actuales sobre a la influencia de las emociones en la capacidad reproductiva de las personas, un hecho incontrovertible es que la experiencia de la infertilidad, de sus tratamientos y del resto de las actividades que forman parte de la vida puede ser de mejor calidad si las personas logran reducir niveles tan altos de emociones negativas.
Las emociones en la infertilidad.
2008-03-31- publicado por: Fertired
En los últimos tres años más de la mitad de las 370 clínicas en Estados Unidos han incluido servicios de apoyo emocional, según estudio de Resolve, la organización de pacientes más importante en ese país. Parece ser que después de décadas de investigaciones altamente complejas que han llevado a logros tan asombrosos como la fertilización de un óvulo mediante la inyección de un solo espermatozoide extraído del testículo, la congelación exitosa de óvulos, y el diagnóstico previo a la implantación de enfermedades genéticas fatales, entre muchos otros, ahora los expertos estadounidenses en fertilidad humana han puesto su atención en un principio básico: somos cuerpo y también mente.“En muchos casos, la parte médica es la más simple”, afirma el doctor Michael Alper, director médico de la clínica Boston IVF, quien añade “Es la frustración de enfrentar fracasos repetidamente lo que se convierte todavía en un reto mayor”.Es precisamente el adjetivo “fracaso”, y las reacciones emocionales asociadas a él, uno de los más frecuentes entre quienes padecen infertilidad y se someten a tratamientos médicos. La sensación de fracaso y angustia, por ejemplo, pueden surgir desde un inicio con la idea de que no se tiene un organismo apto para la reproducción, lo que significa que el cuerpo es un fracaso; y que se ha perdido el control sobre la vida, lo que puede implicar el fracaso de los proyectos que le dan sentido a la misma.
A pesar de que los tratamientos para la infertilidad han reportado índices de éxito cada vez mayores, el camino que recorren las personas que se someten a ellos se caracteriza por una serie de fracasos de diversa índole: la respuesta a la estimulación ovárica no fue la esperada, la calidad de la muestra espermática es demasiado baja, la captura ovular fue muy escasa, ningún óvulo fertilizó o lo hicieron muy pocos de ellos…En cada ciclo de tratamiento la mujer recibe medicamentos para estimular sus ovarios, que se administran mediante inyecciones durante varios días seguidos. Algunos de estos medicamentos pueden ocasionar cambios bruscos en el estado emocional. Adicionalmente, es necesario practicarle ultrasonidos y extraer muestras de su sangre, con una frecuencia casi diaria. La vida de las pacientes se reduce a su tratamiento, a seguir las complicadas indicaciones, a mantener sus citas y a lidiar con el torbellino de sus emociones, todo esto generalmente en medio de una sensación de intensa soledad e incomprensión.“Hay pacientes que simplemente no tienen la energía emocional para lidiar con esta experiencia” afirma la doctora Linda Applegarth, directora de los servicios psicológicos del Centro de Medicina Reproductiva e Infertilidad en el Colegio Médico Weill de la Universidad de Cornell, en Nueva York. “Es posible que sean emocionalmente frágiles, que tengan una historia de depresión o dificultades para manejar cualquier tipo de estrés”.Por su parte, los hombres cuyas parejas están en tratamiento, también manifiestan alteraciones considerables en su vida emocional, aunque la naturaleza e intensidad de las mismas difiera de las de ellas. Por ejemplo, es común que los hombres se sientan frustrados, impotentes, incluso desesperados, ante el fracaso de sus esfuerzos por consolar o aliviar el sufrimiento de sus parejas.Es importante señalar que los tratamientos médicos no son la única fuente de tensión para las personas con infertilidad. Este padecimiento por sí solo representa una fuerte carga emocional. Un estudio reciente de la Escuela de Medicina de Harvard concluyó que las mujeres con infertilidad presentan niveles de alteración emocional similares a las que sufren de cáncer y de enfermedades del corazón.Numerosos estudios demuestran que hombres y mujeres responden diferente ante la infertilidad. Sin embargo, la mayoría concluye que son ellas quienes presentan mayores niveles de estrés, independientemente de que la causa del padecimiento en la pareja sea de origen femenino, masculino o mixto. Según un estudio realizado con 1,153 mujeres y 1,149 hombres por el Centro de Salud Londres, en Ontario, Canadá, este resultado se puede atribuir a que tradicionalmente las mujeres son más cuestionadas directamente por su entorno social respecto a la familia y a los hijos y por ende, son socialmente más vulnerables, se sienten más estigmatizadas y caen con mayor facilidad en comparaciones negativas al ser confrontadas por amigos y familiares.Ansiedad, soledad, transtornos en el sueño, duelo y problemas de pareja son algunos de los conflictos que pueden afectar a muchas de las mujeres con infertilidad que desean concebir, ya sea que se encuentren o no en tratamiento médico. Los hombres también los presentan, en algunos casos en menor grado. “La información disponible tiende a indicar que las mujeres se refieren a la infertilidad como la cosa más desastrosa que les ha ocurrido” expresa la doctora Stotland, profesora de psiquiatría del Colegio Médico Rush en Chicago. La infertilidad tiene una dimensión psicoemocional de gran trascendencia ya que para la mayoría de quienes la padecen puede representar la crisis más severa en su historia de vida, en la que se suman la pérdida de los ideales de convertirse en madre o padre, de tener hijos y de no poder vivir una de las experiencias más valoradas por la familia y la sociedad.Tanto la infertilidad como sus tratamientos cobran una cuota enorme en la vida sexual de la pareja. La capacidad reproductiva se relaciona estrechamente con la imagen que cada persona se forma de sí misma como ser sexual. Así es que la incapacidad para dar lugar a un embarazo se asocia mentalmente con aspectos como el atractivo o la potencia sexual. Por otra parte, la intromisión necesaria de los médicos en la vida sexual de la pareja en tratamiento representa un motivo importante de estrés adicional. “Las relaciones sexuales pueden llegar a ser como otro de los aspectos clínicos del tratamiento”, comenta la señora Elsa Gómez, mamá de una pequeña concebida mediante asistencia reproductiva.En los últimos tres años Resolve, la organización principal dedicada al apoyo de personas con problemas de infertilidad en Estados Unidos, reportó un aumento superior al 60% en el número de personas que llamaron para solicitar la asistencia de un profesional en salud mental. Los expertos atribuyen este hecho a un mayor conocimiento sobre los problemas emocionales asociados a la infertilidad.En Estados Unidos cada vez es más frecuente que las clínicas médicas incluyan apoyo emocional a sus pacientes no sólo como un servicio adicional sino como parte fundamental del tratamiento.Con estas acciones, los norteamericanos están dando pasos importantes aunque no inéditos en el abordaje integral de la infertilidad ya que desde 1991 Inglaterra y Australia cuentan con lineamientos oficiales para la incorporación obligatoria de programas de apoyo emocional en clínicas de infertilidad.Aunque sea por motivadas por la demanda creciente de los pacientes y no por lineamientos oficiales, por fin las clínicas médicas en Estados Unidos empiezan a reconocer la importancia que tiene la dimensión psicológica de un problema que rebasa con mucho la parte biológica de la naturaleza humana.Cabe señalar que en México y otros países de Latinoamérica el brindar apoyo emocional a parejas infértiles depende de la capacidad y nivel de desarrollo de cada país y de cada centro médico. En este sentido, estamos atrasados respecto a Estados Unidos y mucho más en comparación con Inglaterra y Australia.
Las miradas matan… las palabras no.
2008-03-31- publicado por: Fertired
Estudio comprueba científicamente que la falta de comunicación en la pareja acorta la vida
Febrero 22 (fertired, noticias).- “Nuestro problema es que no sabemos comunicarnos” es una de las quejas más frecuentes en las parejas. Hasta ahora se sabía que la falta de comunicación ponía en peligro la vida en pareja pero no la vida misma de sus miembros. La gravedad que tiene este problema tan común fue demostrada científicamente con el estudio realizado por Ernest Harsburg, profesor emérito en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Michigan, Estados Unidos.
Harsburg y sus colegas observaron a 192 parejas durante 17 años, centrando su atención en los diferentes estilos para manejar la agresión.
“Lo peor es mantenerla adentro de uno mismo, no hablar del problema, pensar repetitivamente en él y sentir enojo constante” afirma Harsburg, quien en su estudio publicado en la edición de enero de la Revista de Comunicación Familiar demuestra que “No hablar de los problemas en una relación cercana es malo para la longevidad”.
Hasta ahora no se había tenido evidencia científica de la relación directa que existe entre la duración de la vida y la comunicación marital. Después de ajustar las tasas de mortalidad de los participantes al considerar factores como enfermedades cardíacas y tabaquismo, Harsburg y sus colegas demostraron que las parejas que acostumbraban reprimir su agresión murieron antes que aquellas que manejaban su hostilidad de otras maneras.
De las 192 parejas estudiadas, 26 estaban integradas por hombres y mujeres que suprimían su enojo. De este grupo murieron 13 miembros, es decir, el 50%. En contraste, de las 166 parejas restantes sólo perdieron la vida 41 personas lo que equivale a cerca del 25%. Es destacable que ambos cónyuges fallecieron en el 23% de las parejas represoras en comparación con el 6% reportado en las que sí expresaban su agresión.
La manera en que la hostilidad es manifestada en la vida conyugal también tiene un impacto en la salud. Janice Kiecolt-Glaser, directora de la División de Psicología de la Salud en el Colegio de Medicina de la Universidad de Ohio, afirma “Sabemos que en los integrantes de parejas que discuten sus desacuerdos usando comportamientos hostiles y desagradables entre ellos, tienen incrementos mayores en los niveles de hormonas del estrés y mayor desregulación de las funciones inmunológicas”.
Un estudio de este tipo de parejas, publicado por Kiecolt- Glaser y sus colegas, mostró que pequeñas heridas en el antebrazo tardan 2 días más en sanar. Lo que puede indicar el efecto nocivo de expresar el enojo con hostilidad.
La mejor manera de manejar el enojo entre la pareja, según Harsburg, es el trabajo conjunto de comunicación. “Oyes, no interrumpes, escuchas a la otra persona, entonces habla uno y luego el otro sucesivamente. Entonces, usas tu imaginación, resuelves el problema y logras llegar a algún tipo de acuerdo”. El profesor emérito afirma que “Si estás comprometido a usar tu inteligencia y tu creatividad para mantenerte en la relación y resolver los problemas, entonces podrás superar las situaciones difíciles”. De acuerdo a su estudio, ésta es una vía para vivir no sólo mejor sino también más.
Qué bueno que ya estás aquí!
2008-03-24- publicado por: Admin
¡Qué bueno que ya estás aquí!Aunque te parezca extraño, desde hace 12 años nos hemos preparado para recibirte hoy.Nuestro camino empezó en 1995, en la primera y entonces única clínica especializada en infertilidad en la ciudad de México. En esos tiempos, esa y otra clínica en Monterrey eran las únicas que ofrecían servicios de reproducción asistida en México.A excepción de los médicos especialistas pocas personas conocían la existencia de la reproducción asistida, a pesar de que el nacimiento de la primera bebé en el mundo concebida mediante fertilización In Vitro había ocurrido 17 años antes, en 1978. No olvides que estamos hablando de la era pre-Internet, en la que el acceso a la información no era sencillo ni inmediato.Desafortunadamente, quizá igual que hoy, las personas con problemas de infertilidad tenían que peregrinar durante varios años e incontables consultas médicas antes de encontrar a la clínica o al especialista capacitado para ayudarlas. Casi nadie conocía más allá del nombre, y a veces ni siquiera eso, de la fertilización In Vitro ni de las otras técnicas de asistencia reproductiva. Buena parte de nuestro trabajo consistía en dar información al respecto a través de entrevistas personales y materiales impresos. Conforme explicábamos cada procedimiento, las expresiones de los pacientes se transformaban gradualmente mostrando un interés creciente que culminaba en total asombro. ¡Usted me está hablando de ciencia ficción!, dijo el esposo de una mujer quien no podía creer que lo que le decíamos era ciencia, sin la ficción.
Posteriormente, nos dimos cuenta que si bien era esencial que las personas con problemas de infertilidad conocieran los aspectos científicos y médicos de los procedimientos médicos, no era suficiente para aliviar la enorme carga emocional que implica el lidiar con un este padecimiento y adicionalmente con las exigencias inherentes a los tratamientos. La gran cantidad de pacientes que se sentían abrumados por sus propios sentimientos de asilamiento, frustración, impotencia y desesperación nos motivó a buscar vías de apoyo.Tras estudiar varias alternativas, consideramos que el intercambio de experiencias, opiniones y sentimientos entre personas con retos similares podría aportarles la posibilidad de descubrir nuevas perspectivas, recursos diferentes y sobre todo, una red social en la que encontraran comprensión y soporte.Así, dimos inicio al primer grupo de apoyo emocional en la ciudad de México dedicado exclusivamente a la experiencia de la infertilidad.A través de esta forma de contacto, cientos de personas lograron transformar su vivencia dolorosa en una de gran aprendizaje y crecimiento personal, independientemente del resultado médico de su problemaDesde entonces, hemos abierto espacios interpersonales, grupales y hasta masivos con la finalidad de promover el conocimiento sobre las emociones relacionadas con este problema y sus tratamientos.Toca el turno de utilizar las nuevas tecnologías como un medio que permite el contacto cercano, cálido y confidencial entre un mayor número de personas, sin limitaciones de tiempo y distancia.Así es como nuestra historia ahora se cruza con la tuya en este espacio que hemos construido para dar voz a tu experiencia y palabras a tu corazón. Aquí podrás expresar, preguntar, comentar, responder… todo en torno a la vivencia de la infertilidad.A diferencia de otros sitios el contenido que encontrarás aquí está hecho por personas como tu que comentan, comparten, intercambian, se preguntan y responden entre sí. Encontrarás también artículos especiales sobre los aspectos psicológicos y emocionales relacionados con la infertilidad y sus tratamientos. Después de leerlos puedes dejar tus comentarios y leer los de otras personas. Este es un espacio virtual creado con el objetivo de facilitar la experiencia real. Navégalo, regístrate y dinos qué es lo que te gustaría encontrar, cuáles son tus dudas, qué temas te interesan. Este espacio será más tuyo en la medida en que hagas uso de él.Deseamos que aquí todos tus encuentros sean muy fértiles.¡Al fin llegaste a casa!
¿Qué puedo hacer para no sentirme mal en las fiestas de diciembre?
2008-03-24- publicado por: Admin
Uno de los motivos por los que esta “maravillosa época del año” es tan difícil para muchos de nosotros es la abismal diferencia que existe entre lo que deberíamos tener y sentir y lo que es. La infertilidad ocupa un lugar destacado entre la infinita serie de situaciones adversas a las que la vida pudo exponernos este año que termina. El no haber cumplido con nuestro objetivo de convertirnos en padres, de iniciar la familia con la que hemos soñado desde que aprendimos a soñar, puede representar un gran conflicto adicional en estos días en que las familias modelo y los niños pequeños ocupan un lugar tan predominante. Este “no tener, no ser” puede ser uno de los rubros más importantes en la lista de motivos de estrés y depresión asociados a diciembre.Si usted enfrenta un problema de infertilidad es muy probable que haya experimentado en cierto grado las emociones de ansiedad, depresión, sensación de aislamiento y de no estar en control que con frecuencia este padecimiento tiende a generar. También, es probable que usted sienta un aumento en la intensidad de estas emociones ante la perspectiva de las fiestas próximas. Si es así, es importante que sepa que puede hacer algo para aliviar la carga emocional relacionada con la infertilidad y con las fiestas de fin de año. Esperamos que las recomendaciones siguientes le sean de utilidad.
Los sentimientos no son buenos ni malos, simplemente son
¿Es normal lo que siento? ¿Soy una mala persona por sentir esto? Tanto la infertilidad como los tratamientos para combatirla representan circunstancias extraordinarias en la vida y en estas condiciones es común tener sentimientos igualmente extraordinarios, ajenos a los que usualmente reconocemos como normales o propios en nosotros mismos. Por ejemplo, es posible que ante el embarazo de alguien a quien queremos tengamos reacciones ambivalentes, es decir, de amor-odio. Amamos a la persona pero odiamos el hecho de que sea otra quien se embarace y no nosotras o nuestra pareja. Saber esto y reconocer que la ambivalencia está presente, en mayor o menor medida, en todas las relaciones humanas quizá nos ayude a dejar de sentirnos culpables; no se trata de maldad, sino de humanidad. Aceptar lo que sentimos sin clasificarlo, catalogarlo y usarlo en nuestro prejuicio es indispensable para después poderlo soltar y dejarlo ir. Esta es una buena recomendación para aceptarnos a nosotros mismos y a los demás.
Obsérvese y entrene su mente
Los sentimientos provienen de los diferentes significados que atribuimos a las experiencias, es decir, lo que sentimos se asocia directamente con lo que pensamos. En estas fechas es muy común que nuestros pensamientos divaguen en fantasías compuestas por imágenes ideales de la familia perfecta que por supuesto no es la propia sino la de los demás, o es la que no tenemos sino la que tendríamos si no fuera por la infertilidad. Cuando se de cuenta de que fantasea con idealizaciones como éstas, cambie el rumbo de sus pensamientos y substitúyalos por otros sobre relaciones o logros que sí tiene y que le producen satisfacción o placer. Recuerde que se forman hábitos en las formas de pensar y lo que al inicio quizá le parezca difícil y artificial, con el tiempo se convertirá en un patrón natural a seguir.Gratifíquese
El enfrentar un problema de infertilidad generalmente implica una serie de fuertes decepciones. Una manera saludable de compensar la frustración frecuente que esto ocasiona es gratificarnos con cosas que nos resulten agradables y que estén a nuestro alcance. Algunos ejemplos:Visualmente: Cree un entorno que le resulte agradable a la vista. No necesita gastar dinero, a veces es suficiente con cambiar los muebles de lugar o el sacar del armario el mantel que tiene reservado para ocasiones especiales. ¿Qué motivo puede ser más especial que éste en el que usted se está regalando un momento de placer? Auditivamente: Ponga su música favorita y llene el ambiente con el ritmo que le levante el ánimo, aunque se trate de una buena salsa y no tenga nada que ver con las canciones tradicionales de esta época del año, o quizá justamente por ello.Olfativamente: Deléitese con el aroma de una humeante taza de te o de café recién colado. Son placeres cotidianos que muy pocas veces nos detenemos a apreciar.Sensitivamente: Dése un baño cliente en la tina, vaya al club y dése un vapor y si tiene la posibilidad de un masaje relajante qué mejor.
Seleccione a qué fiestas asistir
Puede ser que la experiencia de la infertilidad le haya generado una sensación de pérdida de control sobre la vida, sobre los planes a futuro pero no olvide que usted tiene el pleno derecho a elegir y controlar su vida social y familiar durante esta época de festividades. Es recomendable que platique con su pareja y que decidan en conjunto qué reuniones representarán demasiada carga emocional para ambos o para uno de ustedes y quizá sea saludable que decidan declinar la invitación a ellas. Tal vez se trate de reuniones a las que asistirán demasiadas mujeres embarazadas o niños pequeños o familiares que no saben limitar sus preguntas. Recuerde: el poder de decisión está en ustedes y no tienen que sentirse culpables por no participar en todos los eventos familiares. Concéntrense en ayudarse y apoyar a su pareja a pasar lo mejor posible estas celebraciones de diciembre.
Prepare sus respuestas con anticipación
No permita que esa tía o primo le sorprendan con la típica pregunta de ¿y ustedes por qué se están tardando tanto? Imagínelos haciéndola e imagínese respondiendo lo que a usted le gustaría. No tiene que comentar toda su vida con cada persona que le pregunte cómo está. Ensaye respuestas breves y generales. Una técnica efectiva es contestar con alguna generalidad y rápidamente formule la misma pregunta que le hizo su interlocutor. Es más común que las personas deseen escucharse a sí mismas que a los demás, así que usted sólo tiene que abrir la oportunidad para que los demás hablen de sí mismos. Esto los quitará a usted y a su pareja del centro de atención. Si alguien insiste en saber más allá de lo que usted desea comunicar, prepare también una respuesta para esta situación. Agradezca el interés de la otra persona y dígale que por ahora prefiere no hablar del tema o que cuando usted sepa más se lo hará saber.
Acuerde de antemano con su pareja la extensión de información que ambos desean compartir y respete este acuerdo.Comparta sus sentimientos con quienes usted elijaExprese su aprecio a los amigos y familiares que le han mostrado su amor y apoyo durante este año y manténgase en contacto con las parejas que conozca en situaciones similares a la suya. La calidad de esta experiencia difícil puede cambiar significativamente gracias a la red de apoyo con la que usted y su pareja cuenten.Es muy importante saber que hay personas con las que usted puede hablar y compartir sus sentimientos en torno a la infertilidad. El reconocer que no se es la única persona en el universo que experimenta lo mismo es un gran alivio, en particular durante estas fechas.Recuerde que fertired tiene la finalidad de brindarle apoyo 24 horas al día, todos los días del año.